Un esquema de ingeniería social acaba de costarle la libertad a su cabecilla, y el método usado sigue activo contra usuarios de cripto desprevenidos. Malone Lam, de 22 años, se declaró culpable por liderar una operación internacional que robó $245 millones en criptomonedas mediante técnicas de manipulación psicológica. Esto significa que los ataques de ingeniería social — phishing, suplantación de identidad, engaños por teléfono — siguen siendo la vía más rentable para vaciar wallets, y ninguna cantidad de seguridad técnica te protege si entregas tus credenciales voluntariamente. Verifica siempre la fuente antes de compartir cualquier dato de acceso o semilla.
