Si seguías la estrategia de "un Bitcoin al día" de El Salvador como señal de acumulación estatal, el FMI acaba de revelar que esos 1.540 Bitcoin añadidos desde su primera revisión no salieron de recursos públicos del gobierno de Bukele. Una nueva divulgación del Fondo Monetario Internacional expone una brecha entre el mensaje oficial de acumulación diaria y la realidad del financiamiento, dejando sin aclarar quién pagó realmente por esos tokens. Esto significa que la narrativa de El Salvador como comprador institucional constante con fondos del Estado no coincide con lo que el organismo multilateral reporta en sus documentos de supervisión, lo cual afecta cómo interpretas las reservas cripto del país y su verdadero compromiso fiscal con Bitcoin.
